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miércoles, 27 de marzo de 2013

Euritmia


Lee la siguiente estrofa con tonalidad y simpatía y estarás recitando una poesía. Estos sonidos y la totalidad de las palabras que has empleado poseen un valor propio que va directamente a la consciencia.

Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Dí, ¿por  qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
de donde nunca bebí?
(Machado)

Recientemente en un libro que estoy leyendo sobre la Pedagogía Waldorf de Frans Carlgren he descubierto esto de lo que aquí hablamos: la euritmia. ¿Por qué lo considero material para introducir en este blog? Porque estamos acostumbrados a escuchar la palabra música y relacionarla con sonidos de voces o de instrumentos y no lo relacionamos con un un simple sonido como es el de una palabra. Cuando hablamos también reproducimos sonidos, al establecer tonalidades cuando pronunciamos las palabras estamos creando música. La euritmia presta atención a los sonidos del lenguaje, es decir, de las vocales y las consonantes. La euritmia pedagógica –al lado del arte escénico- es una asignatura característica de toda Escuela Waldorf.



¿Cómo se trabaja la euritmia en las Escuelas Waldorf?

El trabajo eurítmico comienza con los ritmos más sencillos y los ejercicios con varillas en los primeros cursos y finaliza con las representaciones en el escenario de la escuela de piezas líricas, dramáticas y musicales.
Una clase entera actúa en grandes representaciones de conjunto, y algunos alumnos por separado, o grupos de ellos ejecutan distintos ademanes y se mueven simultáneamente en diferentes formas sobre el escenario. La consciencia del movimiento propio y del ajeno exige reciproca consideración, si se quiere que la variada escala de movimientos concuerde armónicamente. Una de las funciones pedagogías que tiene la euritmia es la función ennoblecedora y de equilibro social.

¿Qué es lo que los alumnos opinan de la enseñanza de la euritmia?

Teniendo en cuenta que la euritmia es una asignatura que solo se cursa en las escuelas Waldorf y no en otras los alumnos se hacen la pregunta de porque ellos tienen que estudiar algo que en otro lado no lo hacen.

Desarrollo de la Euritmia Pedagógica

En los primeros años escolares, la euritmia viene a satisfacer la afición natural del niño por el movimiento. En los cursos superiores, los alumnos pueden encontrar partiendo de las energías conscientes despiertas, posibilidades de una creación artística independiente. Lo más difícil es cuando se encuentran en la pubertad.
Un recato natural les impide manifestarse en movimiento que expresan de una manera tan inmediata los sentimientos del alma. Este fenómeno suele ser muy notorio en séptimo u octavo.
La enseñanza de la euritmia plantea, por tanto, amplias exigencias humanas a la inventiva artística de la o el euritmista, a su capacidad de explicar y convencer, y no menos a su sentido del humor. Crear euritmia humorística de la mas variada especie, es un vasto campo de trabajo artístico, tal vez adecuado para las quinceañeras modernas y su profunda necesidad de expresar lo raro y lo grotesco. Mas también hay que darse cuenta que una parte de los problemas que subsisten en las clases de euritmia no podrán resolverse plenamente hasta que este arte deje de estar al margen de la vida cultural, como todavía ocurre, por lo general, en la actualidad.
La euritmia merecería convertirse en una especie de arte popular, conocido y apreciado en amplios círculos. Numerosas dificultades pedagógicas cesarían entonces espontáneamente.


domingo, 24 de febrero de 2013

Conociendo el arte en las escuelas Waldorf

Las escuelas Waldrof educan en su totalidad al ser humano: su cabeza, su corazón y sus manos.

En las escuelas Waldorf se guarda un espacio para las artes, ya que, las artes y las actividades prácticas desempeñan un rol esencial en el proceso educativo en todos los grados. No son consideradas como actividades secundarias, sino como elementos fundamentales para el crecimiento y el desarrollo.



La educación Waldorf no concibe al ser humano sólo como un cerebro, sino como un ser que tiene sentimientos además de intelecto. Es allí donde las artes y las actividades prácticas hacen su mayor contribución, ejercitando no sólo el corazón y la mano sino también, de manera bien real, el cerebro.

El arte, por otra parte, no está relegado a las materias específicas (dibujo, pintura, música, etc.), sino que forma parte de la enseñanza de todas las materias. El docente debe encarar y transmitir todo lo que enseña de una manera artística e imaginativa.

Los niños que han trabajado a lo largo de su educación con el color y la forma, con el tono, la música, la actuación dramática, el lenguaje, con la arcilla, la madera, la cera, la acuarela, la lana, con la tierra y las plantas, no sólo han trabajado creativamente activando, clarificando y fortaleciendo sus emociones, sino que han puesto en práctica su pensamiento y su sentimiento y ejercitando su voluntad. 


Fuente:  Carlgren, F. (2004). Pedagogía Waldrof. Una educación hacia la libertad. Madrid: Editorial Rudolf Steiner.